En muchas ocasiones, una Clínica Veterinaria aporta toda su energía y dedicación para captar nuevos clientes, dando gran importancia a la acción de aumentar la clientela. Este hecho no tiene por qué ser negativo, pero muy a menudo esta estrategia se antepone a la tarea de conservar los pacientes que ya tienen, y de provocar, en general, un descenso en el número total de sus clientes.
Cómo podemos comprobar en este estudio realizado por VMS (Veterinary Management Studies) observamos que en una clínica veterinaria un 38.15 % del total de los clientes son nuevos, pero analizamos a su vez que la cifra aumenta en negativo al observar que un -48,52% son deserciones.
Muchas pueden ser las consecuencias que provocan ese notable descenso: uso de anticuado material clínico, rechazo a nuevas tecnologías o trato impersonal a los pacientes y clientes…
Una de las premisas más importantes que tiene que tener en cuenta un veterinario a la hora de gestionar su propia clínica, es de la empatía que se produce entre el dueño y su mascota. Éste experimenta una preocupación muy personal hacia la salud del animal, y por lo tanto busca lo mejor para su cuidado.
La satisfacción del consumidor es el valor principal, por lo que es necesario escuchar, analizar y atender a las necesidades del cliente para entregarles todo aquello que ellos quieren. Pero también es fundamental ofrecerles nuevas herramientas, nuevas posibilidades que les haga únicos y distintos de otras clínicas veterinarias.
No se trata sólo de brindar una cara amable y de confianza, sino de ofrecer distintas herramientas que les ayude tanto en su trabajo como en el trato hacia la mascota, y por supuesto hacia el cliente.
La tecnología avanza a pasos agigantados, e integrarlas en el día a día garantiza mayor claridad y exactitud en los resultados, y con ello el vínculo afectivo entre el veterinario y el cliente se estrecha. Actualmente en el mercado podemos encontrar distintos dispositivos que han evolucionado con el tiempo, como por ejemplo ecógrafos con nuevas mejoras que ofrecen numerosas ventajas. Podemos encontrar desde portátiles, que permiten realizar ecografías desde cualquier lugar, hasta ecógrafos que integran resultados en 2D, 3D y 4D, aumentando la calidad visual y con ello afianzando la confianza con el cliente, ya que éste observa con mayor claridad la salud de su mascota.
Hacer partícipe al cliente es una de las claves para fidelizar su compromismo, y eKuore puede ser una de las herramientas útiles para afianzar dicha relación. Una de las ventajas que ofrece eKuore, el único fonendoscopio electrónico inalámbrico del mercado, es la de posibilitar una escucha en común con el veterinario sobre la auscultación de su mascota. De ese modo el cliente puede atender a todas los aspectos importantes sobre la salud del animal, proporcionando así tranquilidad y satisfacción hacia el profesional veterinario.
Además, gracias a la posibilidad que ofrece este dispositivo médico, que permite registrar, grabar y compartir dicha información, el cliente puede guardar en su dispositivo móvil los resultados recogidos de la auscultación para un futuro análisis.